10 señales de que eres un viajero infernal

Cada vez que viajo en avión, recuerdo a George Clooney sufriendo en la película Up in the Air, y rezo a Dios que derrame sobre mi un aguacero de paciencia. Sí, porque Dios sabe que no todo es celestial cuando de atravesar los cielos se trata. Con todo y lo que adoro viajar, de vez en cuando aparece un pasajero que me provoca abrir la puerta y lanzarme de 30 mil pies de altura. Por eso, hoy en Pasaporte Dominicci desenmascaro los 10 tipos de viajero infernal… ¡Buajajaha!

1. La Tortuga

Haciéndole honor a su nombre, este personaje va a paso de tortuga, ondulando a todo lo largo y ancho del pasillo, sin dejar pasar a otros pasajeros; atrasa la fila intentando pasar el control de seguridad sin quitarse sus mil accesorios y es el mismo que luego detiene la fila de abordaje en el avión, acomodando su mudanza, mientras cientos esperan y desesperan. Recomendación, póngase sus accesorios y todo lo que pueda sonar el pito, cuando este abordo y, por el amor de Dios, échese a un lado y deje pasar a los demás.

2. El pulpo

Este viajero es el acaparador por excelencia. Acapara todo el compartimiento superior sin dejar espacio para sus compañeros pasajeros y, una vez sentado, se desparrama y ocupa ambos brazos del asiento. ¡Ah! Y no te duermas, porque si no, te come tus manís.

3. El parlanchín

Si, ese que parece que “se trago un radio”, el mismo que basta que digas: “Hola” para que se dispare un monólogo que cubra la duración total del vuelo, ese. No tiene que estar sentado al lado suyo, seguro has sufrido los efectos de las “hurracas parlanchinas” de la fila de delante o “las hienas viajeras” que solo paran de reírse si hay una turbulencia. Pero hay que decir la verdad, si bien todos hemos sido víctimas de un parlanchín, también alguna vez hemos sido ¡el parlanchín del vuelo.

4. El cochinito

Se sopla la nariz, se saca espinillas, se corta las uñas de los pies, eructa y, peor aún, expele flatulencias, gases, peos o como dice mi vecina, pedos… ¿Qué pex? Si tiene un intestino hiperactivo, por favor absténgase de comer broccoli antes del vuelo. By the way, ¿cómo es que las lineas aéreas sirven habichuelas (frijoles) en vuelos trasatlánticos? ¿No que no se permiten explosivos abordo? ¡Buum!

5. El zorrillo

De todos los viajeros infernales “el zorrillo” es el que, confieso, no tengo capacidad de soportar. Está más allá de mis capacidades. En una ocasión me tocó uno justo al lado, el vuelo estaba lleno así que no me pude cambiar. ¡Que infierno! ¿Qué cuesta darse un duchazo antes de un viaje? ¡Higiene, por favor!

6. El sonámbulo

Para este pasajero el avión es una extensión de su habitación. Amores, una cosa es vestir cómodo durante un vuelo, otra, es viajar en pajama. Más allá de la estética, está la continuación de su sueño: roncándote en la oreja y acurrucándose sobre ti. Pobrecitos…¡es que están tan cómodos”.

7. El Playboy

Este personaje ve el avión como un lugar de citas, y aprovecha las dos o tres horas de vuelo para intentar asegurar una y estar acompañado en su próximo destino. Prepárate para escuchar todos los planes y reservaciones que tiene. Que no te dé pena cortarle, inmediatamente dirigirá su atención hacia la pobre azafata.

8. El bebedor

Después del zorrillo, estar enjaulado en un avión con un compañero de asiento que se ha pasado de tragos tiene que ser la segunda peor experiencia con un viajero infernal. No hay nada malo en aliviar el stress de un viaje con uno o dos tragos, pero emborracharse en un avión debería ser multado.

9. El padre invisible

Sus niños gritan, pelean, lloran y patean tu asiento sin cesar, pero ellos no se dan por enterados. Cambiar el pañal a un bebé en el tray table es solo muestra de lo que he visto. ¿Cuándo es que las lineas aéreas van a designar un area exclusiva para niños y sus padres “invisibles”?

10. El velocista

No han tocado bien las llantas la pista, y este personaje ya se esta quitando el cinturón y corriendo a sacar su equipaje como si hubieran gritado “¡Fuego!”. Y yo pregunto: ¿Para qué? Al final, tienes que esperar de pie en el avión hasta que todoooos los que están delante de ti salgan. Si es que vas a perder la conexión, se entiende, pero no, luego los ves esperando contigo por la maleta en la correa de equipaje. ¡Tremendo avance!

En fin, dicen que cuando uno apunta, cuatro dedos apuntan en tu dirección. Entonces no estaría mal que analizáramos, si inadvertidamente, nos hemos convertido en uno de estos monstruos aéreos. El infierno quizás no está en los cielos, pero acompañado de estas criaturas, garantizado que el purgatorio sí lo está.

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Carmen Dominicci también es autora de Carmen Dominicci Trotamundos

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Y tú, ¿tienes historias de viajeros infernales?

  • A mi me encanta viajar, usualmente voy más de una ves al año a visitar a mi papá, y si me he topado con todo tipo de viajeros infernales pero al que le tengo miedo y asco es al cochinito que se saca los mocos y los tira al aire, escupe donde quiera y destornuda sin taparse, y esos que te hablan y tienen mal holor 😬😬😤

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